Hace unos días, Eugenio Scalfari (periodista, escritor y político socialista de origen italiano), entrevistó al Papa Francisco. En un pasaje de la nota, Scalfari preguntó[1]:
“Ud. me dijo hace algún tiempo que el precepto “Ama a tu prójimo como a ti mismo” tenía que cambiar, y que en los tiempos que vivimos, debería llegar a ser “más que a ti mismo.” Así que Ud. querría sociedad dominada por la igualdad. Esto, como es sabido, es el programa del socialismo de Marx y después del comunismo. Por lo tanto, ¿Ud. piensa en una sociedad de tipo marxista?”
Ante lo cual, el Papa contestó: “Se me ha preguntado repetidamente y mi respuesta siempre ha sido que, en todo caso, son los comunistas los que piensan como cristianos.”

Estas palabras del Papa, han dado mucho que hablar. Sacadas de contexto, han hecho pensar a muchos que el sentido de las palabras del Papa, fue prácticamente el opuesto al que Francisco pretendió darle. Yo mismo me sorprendí en un principio, y creí en la versión “oficial” a pies juntillas, luego de haberla visto estampada en medios católicos. Sin embargo, la realidad parece distar bastante de la versión oficial. Lo que a nuestro juicio ocurrió, fue los siguiente:
1) Scalfari, procurando acarrear agua para su molino, le preguntó al Papa si él estaba de acuerdo con una sociedad de tipo marxista.
2) El Papa, un tanto cansado de responder por enésima vez la misma pregunta, le respondió, dando por sentado el contexto de sus intervenciones previas sobre el mismo tema, en forma por demás irónica: en todo caso (condicional que falta en prácticamente todas las notas sobre el tema), serían los comunistas los que piensan como los cristianos: no los cristianos como los comunistas.
En el mundo occidental, la prensa ha presentado las palabras del Papa como una suerte de “validación” o “bendición” del comunismo por parte del Santo Padre, no como una ironía. Salvo, claro está, la honrosísima excepción de un articulo publicado por la agencia AICA, que al ser una agencia de noticias argentina, sabe interpretar a Francisco mejor que nadie[2].
Coincidentemente, un medio cubano, auténticamente comunista, tituló la noticia del siguiente modo: “Papa Francisco: No son los cristianos los que piensan como los comunistas, sino al revés”[3]
A nuestro juicio, ésta es la interpretación correcta de los dichos de Su Santidad. Su comentario, cargado de ironía, sólo pretendió recordarle al periodista (marxista) que, en el hipotético caso de que hubiera alguna similitud entre la ideología comunista y la doctrina cristiana, serían los comunistas quienes procuraron imitar las enseñanzas multiseculares de la Iglesia. La inversa, es una hipótesis ridícula.
Esta idea del Papa respecto al comunismo y sus seguidores, no es de ahora. Lo que el Papa expresó aquí –lo que realmente expresó, no lo que hicieron creer que expresaba- ya lo planteó con anterioridad en una entrevista publicada por junio de 2014, y salió en los principales diarios de todo el mundo, incluído El País de Montevideo. Cita la agencia católica de noticias ZENIT:
“En una entrevista publicada el 29 de junio en las páginas del periódico romano Il Messagero[4], la vaticanista Franca Giansoldati ha preguntado al papa Francisco: “Usted es presentado como un papa comunista, pauperista, populista. The Economist le ha dedicado una portada afirmando que habla como Lenín. ¿Se ve reflejado en esto?”.
A la interrogación el Papa responde: “Yo digo que los comunistas nos han robado la bandera. La bandera de los pobres es cristiana. La pobreza está en el centro del Evangelio. Los pobres están en el centro del Evangelio. Tomemos Mateo 25, el protocolo sobre el cual seremos juzgados: he tenido hambre, he tenido sed, he estado en la cárcel, he estado enfermo, desnudo. O miremos las bienaventuranzas, otra bandera. Lo comunistas dicen que todo esto es comunista. Sí, como no, veinte siglos después. Entonces, cuando hablan se podría decirles: ¿ustedes son cristianos?”.
Se trata exactamente de la misma ironía.
“El Evangelio –agrega– se dirige indistintamente a pobres y ricos. Y habla sea de pobreza que de riqueza. No condena, de hecho a los ricos. En todo caso a las riquezas cuando se hacen objetos de idolatría: el dios dinero, el becerro de oro”.[5]
Es evidente que el comunismo condena a los ricos. El Papa recuerda que el Evangelio no…
Hemos procurado explicar la que, a nuestro juicio, es la interpretación correcta de las palabras del Papa, en el contexto de la entrevista realizada por el socialista Scalfari, y en el contexto del pensamiento del Pontífice. Si a algunos les gusta más o menos, tanto la explicación como el pensamiento del Papa o su forma de expresarse, es harina de otro costal. Aquí hemos expuesto los hechos de la forma que nosotros nos parece más objetiva y acorde a la realidad: el Papa no es comunista. Son los comunistas los que procuran –una y otra vez sin lograrlo- la bendición papal.
Álvaro Fernández Texeira Nunes
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