Con motivo de las Fiestas tradicionales, el Comandante en Jefe del Ejército Nacional, Gral. Guido Manini Ríos, dirigió un saludo a los integrantes de la fuerza que lidera. El mensaje, grabado en video (1), culmina así: (…) “Les deseo a todos y cada uno de los integrantes del Ejército Nacional, una feliz Navidad. Y que tengan presente, creyentes y no creyentes, el verdadero significado de esta fiesta. El recuerdo de aquel, que vino al mundo con un mensaje de paz, y cuya muerte en la cruz, marcó un antes y un después en la historia de la humanidad. Que estos días sean propicios para fortalecer los lazos familiares y de amistad, con quienes constituyen nuestro principal soporte en la vida.” (…)

El mensaje causó comezón en ciertos personajes que, en pleno siglo XXI y en pleno verano, parecen empeñados en cubrirse la cabeza con apolilladas pelucas volterianas. Entre ellos, el autor de la nota publicada en el Correo de los Viernes, que lleva por título “El Comandante y el dedo en el ventilador”. Hay que reconocer, sin embargo, que esta publicación es menos furibunda que el desaparecido diario El Día, donde se escribía “Dios” con minúscula: el autor de la nota referida, tiene la deferencia de escribir “Navidad” con mayúscula.

¿Qué se le critica al Comandante Manini? Se argumenta que “se ha extralimitado”, porque “oficialmente, el 25 de diciembre, para el Estado uruguayo es el “Día de la Familia”, o sea que no está referido a la significación religiosa que le atribuye el cristianismo.”

Mal que le pese a los laicistas, lo único que se le podría criticar al Cte. en Jefe del Ejército, es que deseó “Feliz Navidad” y no “Feliz Día de la Familia”, como establece la ley. Porque nada, absolutamente nada de lo que dijo a continuación, es erróneo o falso. Veamos…

Por más que el Estado uruguayo considere que el 25 de diciembre se festeja el “Día de la Familia”, lo que se celebra en todo el mundo en esa fecha, desde hace veinte siglos, es el nacimiento de Jesucristo: la Navidad. Esto no lo puede negar ni el ateo más ateo, ni el laicista más laicista. Porque ese es, y no otro, el verdadero, el auténtico, el original significado de la fiesta.

Como bien reconoce el autor de la nota, la denominación de “Día de la Familia”, nunca logró imponerse a nivel popular. Gracias al gordo de la Coca Cola o al auténtico cumpleañero, tan generalizado es en estas fechas el saludo de Feliz Navidad, que el Presidente Vázquez, no creyente, Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas y jefe del Cte. Manini, también ha deseado en alguna oportunidad, “felices fiestas, Noche Buena, Navidad y que el próximo año sea muy bueno para todos.” (2)

Claro que si el tema es cumplir al pie de la letra los feriados que enumera la ley 6997, lo cierto es que hay varios feriados que ni se festejan ni se conocen a nivel popular: el 2 de mayo (Día de España), el 4 de julio (Día de la Democracia), el 14 de julio (Día de la Humanidad), el 20 de setiembre (Día de Italia). Y también hay feriados de origen claramente religioso que siguen manteniendo su significado, como el 2 de noviembre, posterior a la fiesta católica de Todos los Santos, y el Carnaval, cuya fecha se fija como en todo el mundo, dos días antes del inicio de la Cuaresma.

Como bien reconoce la nota del Correo de los Viernes, “la figura histórica de Jesucristo podría decirse que (…) es respetada universalmente”. Pues bien, fue de esa figura de la que habló el Gral. Manini: él sólo se limitó a recordar el nacimiento de una figura histórica que trajo un mensaje de paz, y cuya muerte en la cruz, marcó un antes y un después en la historia de la humanidad. Tan es así, que hace unos días celebramos el comienzo del año 2018… ¿2018 años a partir de qué? Del nacimiento de Jesucristo. De la primera Navidad. No deja de ser contradictorio que el Estado uruguayo adhiera al calendario universal, que se divide entre antes y después de Cristo, y no haya cambiado en su fundamentalismo laicista, ese año por el 187 de la Independencia o el 99 a partir de la aprobación de la Constitución que separa la Iglesia del Estado. O cualquier otra fecha de origen “no religioso”…

La nota cita, como era de esperar, una lista de guerras y matanzas ocurridas siglos atrás en nombre de la religión, en nombre de Jesucristo y/o en nombre de la Iglesia Católica…, como si en nombre de la democracia, de la república, de la libertad y de la igualdad entre los hombres, no hubiera muerto nadie ni se hubiera matado a nadie. En otras palabras, el hecho de que los mensajeros que vinieron después hayan transmitido mejor o peor el mensaje de Jesucristo, no invalida la bondad del mensaje en sí. Ese mensaje de paz al que hizo referencia el Gral. Manini, está ahí, en la Biblia, para todos los hombres de buena voluntad, no sólo para los cristianos. Y es lógico y natural que Manini lo haya mencionado, porque como me dijo hace años un buen amigo que hoy es Coronel retirado: “nadie ansía más la paz, que un militar”.

Al final de la nota, el articulista recalca que “la reiteración de esta actitud es la que molesta. (…) hay mucha gente (…) a la cual le molesta, le hiere, esas invocaciones.” Es que en el fondo, lo que en verdad parece molestar, no es tanto que el Comandante en Jefe haya enviado un saludo de Feliz Navidad a los integrantes del Ejército Nacional, que se haya referido al sentido auténtico del 25 de diciembre, o que haya recordado la figura histórica de Jesucristo. Por los argumentos manejados en la nota, da la impresión de que no son sus palabras textuales las que irritan. Lo que en realidad parece resultar fastidioso para cierta mentalidad, es que el Comandante en Jefe del Ejército Nacional, Gral. Guido Manini Ríos, sea católico apostólico romano. De ser así, tal actitud sería una patética muestra de discriminación.

Álvaro Fernández Texeira Nunes

(1) https://www.youtube.com/watch?v=k4u…

(2) http://www.lr21.com.uy/comunidad/12…

 

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